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Alternativas al mantenimiento de la piscina con cloro tradicional

Cómo mantener en equilibrio el agua de nuestra piscina ha sido siempre la gran pregunta para profesionales y propietarios de piscinas. El equilibrio entre el coste económico, el resultado y el impacto en la salud de los usuarios es sin duda la mayor preocupación y lo seguirá siendo.

 En este artículo nos centraremos en una corriente cada vez más extendida: las alternativas a las soluciones basadas en el cloro tradicional.

Pese a que los tratamientos basados en productos clorados se automatizan y han demostrado ser efectivos, su uso descontrolado puede causar problemas de salud. Es por eso que una gran cantidad de usuarios buscan cada vez más métodos alternativos. 

Actualmente estos son los más comunes del mercado:

1. Electrólisis salina (Elite Connect, Smart Next,Go Salt, Chlor Expert, Ei2, Ei2 Expert, eXPERT, eXO,…)

Aunque es un sistema que genera cloro a partir de la adición de sal en el agua, no tiene el mismo comportamiento que un producto químico clorado porque se adiciona en dosis bajas. Además, se adicionan otros productos como consecuencia de reacciones de oxidación avanzada (ozono, peróxido de hidrógeno, radicales hidroxilo,…) que favorecen una mejor desinfección del agua de la piscina y no se manipulan productos clorados. 

Solo es necesario un control automático como mínimo del pH mediante la lectura online de un electrodo potenciométrico de pH, que en función del valor de pH que se requiere tener en el agua de la piscina, actúa sobre una bomba dosificadora para que inyecte la cantidad necesaria de corrector de pH. Existen 2 tipos de tratamientos: de baja salinidad (1.5-3 g/l) y los estándar (3-6 g/l).

2. Neolysis salina

Se trata de un tratamiento mixto (está integrado) de electrólisis salina + radiación UV. Se trata de una doble desinfección que aporta una máxima calidad al agua de la piscina desde un punto de vista de desinfección. Es un proceso patentado. Se combina en un único reactor la técnica UV (baja presión) + la electrólisis salina. 

Se trata de un nuevo avance en el tratamiento y desinfección del agua de piscina (residencial y pública) que es capaz de sumar las características y ventajas más notables de cada una de esas dos tecnologías por separado y corregir mutuamente sus limitaciones. Igual que en el tratamiento con electrólisis salina, hay equipos de baja salinidad (1.5-3. g/L) y de salinidad estándar (3-6 g/L).

3. Bromo CTX-130 o Astral-130 Br (tabletas de 20 g)

A pesar de ser también de la misma familia que los clorados (halógenos), tiene unas peculiaridades que lo diferencian: no depende del pH y es efectivo a pH’s altos; forma bromaninas que son desinfectantes y tienen un periodo de retención muy corto; es fácil de  manipular y no forma cloraminas. Además, es menos desagradable en el uso del mismo y muy recomendado en spas.

4. CTX-110 O2 Triliquid + radiación UV

El CTX-110 es un compuesto basado en peróxido de hidrógeno más un algicida que actúa también como microfloculante. Debe dosificarse de forma automática mediante un equipo Bio Clean Control. 

Se recomienda instalar un equipo de UV de baja presión UV Health o Heliox UV LP para garantizar una mayor desinfección del agua de la piscina. No se combina con el cloro por lo que no forma cloraminas; actúa rápidamente, y se disuelve rápida y totalmente. 

*Este producto está sujeto al Reglamento Europeo 2019/1148 sobre el uso de precursores de explosivos por lo que está restringido su uso a nivel profesional, y solo a nivel particular cuando se posea la licencia correspondiente.

5. El ozono

Este es un tratamiento basado en la inyección del gas ozono (aire ozonizado u oxígeno ozonizado). Es un tratamiento cada vez más en desuso porque requiere una instalación compleja (elevada inversión) que conlleva un elevado mantenimiento (altos costes de explotación) y dificultad en el control del funcionamiento de los elementos que forman parte de la misma, como: el sistema de preparación del aire antes de generar el ozono, el sistema de inyección, el sistema de mezcla o cámara de contacto o desgasificadora y el sistema de desionización. 

Se requiere igualmente el aporte de un desinfectante residual en el agua de la piscina, como el cloro o el bromo.

6. Los sistemas de generación de cobre y plata

Son sistemas que tienen una cierta complejidad cuando se quieren dosificar y controlar de forma semiautomática (es la única forma de dosificar). El cobre actúa como algicida y la plata como desinfectante

La aportación de cobre se realiza mediante una célula de cobre. Es un sistema que añade cobre metálico al agua en función de la potencia de producción del equipo. Normalmente está «regulado» por un control ORP (Potencial RedOx). Esto es muy complicado porque cuando se adiciona cloro u otro desinfectante al agua, distorsiona la regulación y control de cobre, dando lugar, en la mayoría de los casos, a una aportación en exceso, produciendo coloraciones de los bañadores o del cabello de los bañistas que están en contacto con este agua tratada con este sistema. Por otro lado, es un sistema que no elimina la materia orgánica, por lo que es necesario realizar periódicamente tratamientos de hipercloración. 

La plata tiene un comportamiento menos efectivo que el cloro, por lo que en muchas ocasiones no garantiza una buena desinfección del agua de la piscina.