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Cómo solucionar el problema del agua verde de la piscina

Piscina con agua verde. Cómo solucionarlo.

El agua verde de la piscina es uno de los problemas más comunes con los que el usuario debe lidiar tarde o temprano. Este color proviene de la proliferación de algas, que además de colorear el agua, trae consigo un aumento de las bacterias y hacen que no sea seguro usar la piscina.

¿Qué causa la aparición de algas?

Existen cuatro factores que pueden permitir este crecimiento y causan la turbidez y el color verde del agua: un incorrecto tratamiento químico, una falta de horas de filtración o algún problema en el sistema de filtrado, un mantenimiento general incorrecto, o una temperatura demasiado elevada del agua.

¿Cómo solucionamos el problema?

A pesar de que la causa puede estar en cada uno de los motivos mencionados, también puede deberse a una combinación de varios de ellos, ya que algunos parámetros están relacionados.

A nivel químico, debemos controlar el nivel de pH, ya que un nivel por encima de 7,6 puede causar que otros tratamientos no sean efectivos. El rango ideal de pH de una piscina oscila entre 7,2 y 7,6. Por debajo de 7,2 el agua empieza a volverse ácida y por encima de 7,6 sube la alcalinidad. Para controlar la medición de este y otros parámetros, recomendamos utilizar medidores como el BLUE CONNECT, que envían datos en tiempo real al móvil y ofrecen recomendaciones para prevenir este tipo de problemas.

Cuando aplicamos cloro para estabilizar el agua, debemos medir el nivel de ácido cianúrico (también conocido como estabilizador) y asegurarnos de que se mantenga por debajo de 50 ppm, ya que por encima de este valor, se bloquea la acción del cloro.

La filtración es otro de los orígenes del problema. Una cantidad menor de horas de filtración de la recomendada puede originar la aparición de algas. Para comenzar la limpieza, una vez hayamos equilibrado los valores del agua, debemos comenzar una filtración de entre 24 y 48 horas, siempre comprobando el estado del filtro. Al acabar este periodo, se recomienda hacer un contralavado del filtro para eliminar impurezas.

Es frecuente que las paredes de la piscina estén viscosas por la adherencia de algas a la superficie. La eliminación de estas algas se debe hacer manualmente con un cepillo.

Si tras estas indicaciones el agua continúa turbia, tendremos que realizar un tratamiento de choque.

En un tratamiento de choque debemos mantener encendida la filtración al mismo tiempo que añadimos cloro y alguicidas (siguiendo las instrucciones de dosificación del fabricante en cada caso). La suciedad que quede en el fondo deberá ser aspirada (se recomienda un robot de tipo hidráulico) y la suciedad de la superficie será absorbida por los skimmers gracias al sistema de filtración.

Para recuperar el color cristalino del agua, se recomienda utilizar un producto floculante que mejore el rendimiento de nuestro filtro y aclare el agua. Durante este proceso se recomienda no usar la piscina al menos durante 6 horas.

La temperatura es otra de las causas de la aparición de algas. En verano el agua puede alcanzar temperaturas elevadas por encima de los 26º, y la mejor forma de mantener a raya la aparición de bacterias o algas es aumentar las horas de filtración diarias. La recomendación habitual es la siguiente:

  • Bomba estándar de una sola velocidad: Temperatura del agua/2 = Horas de filtración.
  • Bomba velocidad variable: Temperatura del agua / 1,5 = Horas de filtración.
Piscina con agua verde. Cómo solucionarlo.
Piscina con agua limpia.

Cómo evitar la aparición de algas

Obviamente, la mejor recomendación es hacer un mantenimiento correcto y continuo de la piscina pero, en ocasiones, tenerla lejos del domicilio habitual u otras causas pueden llevarnos a descuidar esta tarea. Por esto, lo más recomendable es automatizar al máximo el cuidado de la piscina, para evitar posteriores tratamientos de choque y tener la piscina siempre en las mejores condiciones.

Sobre este tema puedes obtener más información en el siguiente post.